La popular cantante inglesa de soul acaba de cumplir un año de casada con su marido, Blake Fielder.
Hasta aquí todo normal, si no fuera porque este chico lleva encerrado en una celda la mayoría de este tiempo.
Sin embargo, no os pensáis que el pobre se aburre. En unos pocos meses le ha dado tiempo de intentar suicidarse varias veces, de drogarse como si aquello fuera el salón de su casa y de escribir cartas a Pete Doherty, su nuevo mejor amigo, en las que le pide al cantante que cuide de su querida Amy. Lo que no sabe, es que su "nuevo mejor amigo" ha pasado varias noches últimamente en la casa de los Fielder, nos imaginamos montando guardia para que nada ni nadie le turbe el sueño a Amy.
Bueno, a lo que íbamos. Ya que la pobre Amy no tenía plan para pasar el día de su aniversario, decidió pasarse por un concierto y la posterior fiesta que organizaba el "nuevo mejor amigo" de Blake Fielder. Nadie sabe cómo pudo acabar eso, pero probablemente la mitad de la DEA hizo noche en la puerta de la casa de Pete.
Aunque no todo iban a ser malas noticias. Las clínicas de desintoxicación se frotan las manos con este triángulo mágico. Pete-Amy-Blake. Más de una debería hacerles estatuas a la entrada para que todo el mundo supiera quién subvenciona el nuevo parking subterráneo y las nuevas pantallas TFT de cada habitación.
Aunque bueno, tanto mejor que no pudieran pasar el día de su aniversario juntos, porque una de las últimas veces que lo hicieron, acabaron como acabaron. Y lo más curioso es que parece que ganó ella.
En fin, lo que hay que aguantar a los famosos.


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